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Publicado el: 4 agosto, 2012
El cambio climatico y la vitivinicultura

Vineyards at sunset

El Instituto Nacional de Vitivinicultura, junto al INTA, y con la colaboración de universidades de Mendoza organizaron un nuevo ciclo de disertaciones 2012.

En esta oportunidad el tema elegido fue “Percepciones y experiencias de la industria vitivinícola respecto al cambio climático”, a cargo de la Ing. Carla Aruani de la Subgerencia de Investigación para la fiscalización del INV.

Como resultado de una investigación llevada a cabo en zonas vitivinícolas de Argentina y habiendo tomado una muestra considerable se obtuvieron algunas conclusiones en relación a las percepciones del cambio climático; el grado de flexibilidad, miedos, objetivos, conocimientos y familiaridad con conceptos relacionados al medio ambiente. Temas que preocupan y alarman a la mayoría.

Alguno de los porcentajes representativos de la investigación fue cuando se le preguntó a los consultados, si son conscientes de cómo afecta el cambio climático a la vid. En este punto, el 65% de la población afirmó su existencia, relatando episodios sucedidos; sin embargo, lo más llamativo fue que el 23% niega que el cambio afecte negativamente a los viñedos.

A pesar de esto, el estudio asienta la enemistad entre los cambios climáticos y la vid. Factores comoaltas temperaturas y olas de calor afectan inevitablemente el curso natural del proceso, produciendo así diversas consecuencias; como retrasos y adelanto de la cosecha, estrés hídrico en vides, disminución en la producción y acumulación rápida del azúcar. Las distintas variedades de la vid requieren condiciones ambientales muy específicas para alcanzar su potencial, entonces cualquier cambio significativo en el clima influye directamente en la producción de uvas y vinos.

Un 62% acepta tener una proyección negativa al futuro. Dato significativo si se lo compara con el porcentaje de personas que afirman la existencia del cambio climático.

Frente al cambio climático se aconseja el uso de tela antigranizo, un mejor posicionamiento de brotes, una menor exposición de racimos y menor grado de deshoje, un mayor aporte de agua a las plantas, uso de cubiertas vegetales entre hileras y un mayor incremento de fertilizantes. También se sugiere un uso más eficiente del agua y un tratamiento de efluentes. Un punto valorado por muchos fue la necesidad de capacitar al personal.

Más allá de las muchas recomendaciones que se puedan dar, primero habría que superar algunas  barreras para luego lograr adaptarse al cambio climático. Como por ejemplo la incertidumbre al clima, altos costos de adaptación y la falta de personal especializado. Un 56% respondió que es uno mismo el responsable de promover la concientización.

Como conclusión, el cambio climático es percibido como un riesgo y amenaza para el futuro de la vitivinicultura, temiendo a impactos negativos sobre la producción primaria.

Fuente: http://www.winesur.com

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